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Desarrollo


MEMORANDUM DE LA ORNITOLOGÍA DE YUCATÁN El género Accipitres, incluyendo águila, halcones, gallinazas, etcétera, es muy numeroso, y de éste fueron obtenidas 3 ó 4 variedades. Una de ellas, un magnífico halcón recordando en sus marcas al azor (Falco Atricapillus), diferenciándose, como siempre, en su forma, en el pico, en el color de sus ojos (marrón oscuro), en no tener la línea blanca sobre los ojos, ni la franja de la cola. El primer especimen fue matado en Uxmal, pero luego consiguieron muchos más y dos fueron traídos a casa. Otra especie nueva y preciosa es un halcón de un aire muy noble en la forma de su pico y cabeza, y en sus hábitos; del cual se obtuvieron dos especímenes en Chichén Itzá; al macho le habían disparado sobre el cenote durante una pesada lluvia. Sólo se vio este par. Otra de las especies no está descrita, o, si es así, la descripción es imperfecta, bajo el nombre de buharro mezclado de Latham (La Busc Mixté Noire. Voy d'Azara, vol. III, n.? 20). Es un gran halcón negro, la hembra se consiguió en Punta Francesa y el macho en la isla de Cozumel, donde también se encontró un nido, pero fue destruido junto a los huevos debido a la obligación del Dr. Cabot de derribar el árbol. Más tarde consiguió un huevo de un nido existente entre Dzilam y las Bocas de Dzilam. Otro magnífico halcón se parece mucho al Pequeño Caporal de Audubon, y que pertenece a la misma división de los halcones de ocio de Europa. Es un halcón audaz y se le suele encontrar alrededor de las ruinas y en los campanarios de las iglesias.

Es abundante en Yucatán, aunque sólo conseguimos un especimen que fue matado desde lo alto de la cruz que está encima de la portada de la hacienda del cenote (Mucuyché), cuando viajábamos a Uxmal. Parece que no había ninguna descripción publicada de este halcón. Todavía obtuvimos otro halcón que no parece haber sido descrito, pero, como tenía el plumaje inmaduro, debía ser la cría de algún pájaro conocido. Además de éstos, entre las especies tenemos un ejemplar de halcón riente (Falco Cachinnans de Lin). Es conocido por los nativos como Cos, y fue muerto en Chichén Itzá cerca del Castillo, y disecado. Otro ejemplar del mismo pájaro fue obtenido en el camino de Nohcacab a Uxmal, después de nuestra primera enfermedad. Estos pájaros abundan por todo Yucatán. Del género Strix sólo se vieron tres variedades; y de ella fueron conservadas dos, las cuales creemos que no han sido descritas. La primera, una pequeña lechuza de unas seis pulgadas y media de largo, de un color tostado, y más claro en el pecho, fue muerta cerca de Mérida. La segunda es de alrededor de seis pulgadas de largo, de color marrón en el dorso y más claro en el pecho, llamada por los nativos tiquim thohca. Hemos visto algunos ejemplares de ambas lechuzas. La tercera variedad fue capturada en uno de los edificios en ruinas y conservada por poco tiempo, porque escapó. De algún modo se parecía al Strix Aluco de Europa. Más tarde otra fue muerta en Sabacché, pero estaba tan maltrecha que no pudo ser disecada.

Del género Corvus fueron obtenidas tres especies, dos de las cuales no parecen estar descritas. La primera es un precioso grajo con la cabeza y el abdomen negros; el dorso, las alas y la cola de un bello color azul. El pico del macho es amarillo y el de la hembra negro, y tienen las patas amarillas. Fue visto y muerto por primera vez cerca de Sisal en el camino hacia Mérida, y posteriormente varios ejemplares más fueron obtenidos en diferentes partes del país, ya que son abundantes por todo Yucatán. La otra especie fue vista por primera vez en Uxmal, donde una hembra fue muerta, y poco después dos machos. Son de un marrón oscuro en la cabeza, cuello, dorso y cola; el abdomen blanco, el pico del macho negro y el de la hembra amarillo, su tráquea tiene una formación muy peculiar, en la que hay una especie de saco o bolsa membranosa que sale frente a la misma y a la mitad de su longitud, la cual está íntimamente conectada con la piel del cuello; a esta formación, junto lo musculoso de la laringe, puede atribuírsele su excesivamente fuerte y desagradable grito. El otro grajo es el Corvus Peruvianus o grajo del Perú (Shaw, Vol. VIII, Lámina 27). Este hermosísimo pájaro se encuentra con abundancia en casi todas partes de Yucatán, que es probablemente su país nativo, ya que en Perú se le menciona como raro. Del género Psittacus se consiguieron cuatro especies, tres de las cuales ya habían sido descritas, y quizás también la cuarta; pero como nuestro ejemplar no es bueno, no es fácil de averiguar positivamente si ha sido descrito o no.

Uno, el Psittacus Albifrons (Ind. Orn., Vol. I, p. 119), cotorro de corona blanca (Shaw, vol. VIII., p. 519), es muy abundante por todo Yucatán. Es un hermoso pájaro, coloreado de verde, azul, rojo, blanco y amarillo. Otro, que se supone sea el Psittacus Guianensis (Gen. Lil., vol. I, p. 323), el loro verde de Guayana (Gen. Syn., I, 231), no es tan abundante como el anterior, pero todavía numeroso. Conseguimos nuestros ejemplares en Ticul, y algunos fueron muertos cerca de Iturbide. La tercera especie no fue vista en estado salvaje, el único ejemplar que obtuvimos le había sido regalado vivo al Dr. Cabot, por el padre Carrillo, de Ticul. Es el Psittacus Macao (Ind. Orn., vol. I, p. 82), el guacamayo rojo o azul (Gen. Syn., I, 199). Del género Ramphastos conseguimos un ejemplar, el tucán de pecho amarillo (Gen. Syn., vol. I., p. 326), Ramphastos Tucanus (Ind. Orn., vol., I, p. 136). Este ejemplar no coincide con la descripción de Latham, pero es el mismo que describe Mr. Edwards, de la colección viva de Lord Spencer. Nosotros lo conseguimos en Uxmal, el día en que el Dr. Cabot bajó a la hacienda a operar la pierna de un indio. Poco después pudimos ver dos o tres especies diferentes en Macobá, pero el Dr. Cabot no consiguió matar ninguna de ellas. Del género Momotus conseguimos dos especies: la primera, el Momot común de cabeza azul del Brasil; es bastante corriente en Yucatán, pero no tanto como el otro, del cual es dudoso que haya sido descrito. Es de la misma longitud que el de cabeza azul, pero la cola es más larga en proporción al cuerpo.

Las marcas del plumaje son muy diferentes a las de los pájaros brasileños; tiene una raya negra, que se extiende desde el cuello hasta la mitad del pecho, bordeada a cada lado de un azul claro; una ancha línea azul claro, casi blanca, se extiende sobre los ojos desde la base del pico hasta la parte de atrás de la cabeza. Su color general es una especie de bayo verdoso; las plumas del ala y las de la cola de verde claro, con puntos negros; las dos plumas centrales de la cola, mucho más largas que las de los pájaros brasileños, teniendo el cañón de la pluma desnudo en mayor grado, y la punta de la pluma es verde pálido brillante y negro. Del género Crotophaga obtuvimos una especie; el Ani menor (Crotophagi Ani. Ind. Orn., vol., I, p. 448). Éstos eran muy abundantes en todo el país. Del género Oriolus, incluyendo bajo esta denominación el Icterus y Cassicus, conseguimos cinco especies, una de las cuales suponemos que era nueva, tres dudosas, y una conocida. El macho de la nueva especie era de nueve pulgadas y media de largo; la cabeza, el cuello, las mejillas, el pecho, el vientre, la rabadilla, las plumas terciarias, y casi todo el largo de las plumas exteriores de la cola y la parte inferior de la tercera, y ocasionalmente una raya sobre la cuarta, son de un brillante amarillo cromo; la cara, garganta, plumas primarias y secundarias, el dorso, de cuatro y a veces seis plumas en la cola, son negras, y las patas azuladas; el pico, negro, excepto la base de la mandíbula inferior, que es azulada, y canta finamente.

Las hembras son de ocho pulgadas y siete octavos de largo, sus marcas son como las del macho, pero no tan brillantes y de un castaño iridiscente. Una de las dudosas se acerca mucho a la descripción que Lahtam hace del pájaro Bonana menor (Oriolus Xanthornus. Ind. Orn., vol., I, p. 181), pero es un Icterus y difiere en algunos detalles del plumaje. Otro de los dudosos se parece mucho a la oropéndola negra, y otro es semejante al Cassican negro, pero es más pequeño. La especie conocida es la oropéndola de Santo Domingo (Oriolis Dominicensis. Ind. Orn., volumen I, p. 182). Conseguimos dos ejemplares de este pájaro, siendo los únicos que vimos. Del género Cuculus, incluyendo el Polophilus, obtuvimos dos especies. Una se parecía algo al pájaro descrito por Lahtam como el cuco jaspeado (Polophilus Variegatus); el otro es el cuco de Cayena (Cuculus Cayanus. Ind. Orn., vol., I, p. 221). Ambos eran muy abundantes en todo el país. Del género Picus conseguimos tres especies, dos de las cuales sean posiblemente nuevas. Una de ellas se parece mucho al pequeño pájaro carpintero de Europa (Picus Minor). El otro recuerda a la descripción que Lahtam hace del carpintero brasileño (Picus Braziliensis). La especie conocida es el carpintero rayado (Picus Lineatus. Ind. Orn., vol., I, p. 226). Del género Certhia obtuvimos dos especies, y de una de ellas no encontramos descripción alguna, aunque el Dr. Cabot tenía la impresión de haber visto ejemplares de éstos en algunas vitrinas de Europa.

Tiene tres pulgadas y siete octavos de longitud; la parte superior de la cabeza, cuello y dorso de marrón oscuro, cada pluma tiene una marca clara en el centro de un color ante y en forma de pera, las plumas primarias, secundarias y terciarias y las de la cola, de color pardo; el pico es de una pulgada y tres octavos a lo largo del centro, y una pulgada y cinco octavos por los bordes, curvo en toda su longitud y de color cuerno. Estos pájaros no eran numerosos. La otra especie es la Nectárida de abdomen amarillo (Nectarinia Flaveola, Vieill., Ois. Dor. Certh., lám. 51, p. 102). Eran bastante abundantes en Cozumel, donde se capturaron dos ejemplares. No vimos estas aves en ninguna otra parte del país. Del género Trochilus conseguimos dos o tres especies, una de las cuales no estaba descrita; otra es probablemente la cría de la anterior, y sólo una de ellas estaba descrita. El macho de la especie no documentada tiene cuatro pulgadas de longitud; el pico de seis octavos de pulgada, amarillento, terminado en negro; la parte superior de la cabeza y el dorso son de un color verde mate; la garganta por la parte superior del pecho, de un color verde esmeralda brillante, formando escamas, de un brillo metálico; la parte inferior del pecho, abdomen y la cola, de un color pardo o bayo; las plumas de la cola orladas y con puntas negras; las primarias de un marrón oscuro con algunos reflejos purpurinos. Las cuatro plumas centrales de la cola tienen reflejos verdosos. La hembra es menos brillante, carece de los reflejos esmeralda en la garganta, siendo toda su parte inferior de color bayo; el macho tiene algo de blanco en los muslos.

La especie conocida es el colibrí de Ourissia (Trochilus Maugeri. Lesson.). Del género Turdus capturamos dos especies que creímos nuevas. Una se parece mucho al Mirlo de Paraguay, o Calandria, según lo describe Viellot, pero carece de blanco en las alas. El otro es bastante parecido al Tordus Plumbeus, como lo describe el mismo autor. El primero es muy común en todo Yucatán, pero el segundo es bastante raro. Del género Loxia obtuvimos cuatro especies, tres de las cuales no tenían el plumaje maduro, y no pudieron ser clasificadas con certeza. La otra no parece haber sido descrita, aunque hay algunas descripciones que se le acercan. El macho es de unas diez pulgadas de largo; la cabeza y la barba, extendiéndose por los lados del cuello, son de color negro, y también la parte superior del pecho. Las mejillas de un gris acero muy oscuro; desde el pico sobre el ojo hasta la parte posterior de la cabeza se extiende una línea blanca; la parte posterior de la cabeza, las plumas secundarias y el borde exterior de las primarias de un amarillo oliva, como también la cola; el cañón de las plumas es negro; parte de la barba y garganta es de un blanco puro; el pecho, el abdomen y los muslos son de color ceniciento; el ano y la parte inferior de las plumas de la cola, de color bayo claro; la hembra tiene unas nueve pulgadas de largo, siendo de un color marrón ceniciento oscuro en lugar de oliva; las otras marcas se parecen mucho a las del macho, pero no tan brillantes.

Son muy comunes por todo Yucatán, y se dice que son muy destructivos con los campos cultivados y jardines, los indios los llaman tsapin. Del género Emberiza conseguimos un ejemplar de plumaje inmaduro; probablemente de la Calandria Pintada. Del género Pipra capturamos uno: el manakil azul y amarillo, que no es común en Yucatán. Del género Tanagra obtuvimos dos especies, una de las cuales es la Tanagra de cresta roja de Latham. Sólo vimos una pareja. El otro creemos que no ha sido descrito. El ejemplar era un macho de seis pulgadas y cuarto de largo, con el pico abultado y fuertemente dentado; hacia la mitad de la mandíbula superior, seis octavos de pulgada a lo largo del pico, la parte superior de la cabeza, las alas y la cola son de color frambuesa intenso, acercándose al castaño; el dorso es ceniciento teñido de rojo; la barba y la garganta, de color rosa; el pecho y el abdomen, color ceniza claro; el ano y las plumas de la cola, de color rojo claro. Del género Fringilla capturamos una especie, que creemos ha sido descrita por Latham como el Pinzón ceniciento (Fringilla Cinerea); eran muy comunes en la zona de Mérida a finales de mayo. Del género Lanius obtuvimos tres especies, todas ellas descritas, y son el Pega Reborda de Cayena (L. Cayanus. Ind. Orn., vol., I, p. 80), la Pega Reborda rojizo (L. Rubiginosus), y la Pega Reborda de cabeza gris (Tanagra Guianensis. Ind. Orn., vol., I, p. 427), más adecuadamente, el Lanius G. Este pájaro canta bastante bien, y es común en Yucatán.

Las otras especies eran más raras, especialmente la segunda. Del género Muscicapa conseguimos cinco especies, cuatro de las cuales han sido descritas. El ejemplar de la quinta era un macho, de unas seis pulgadas y media de largo; el pico, de una pulgada a lo largo del centro, era fuerte y ancho; en la parte superior de la cabeza y la nuca eran de color negro; también las alas eran negras, y la cola muy oscura, de un marrón pizarroso; el pecho, el abdomen, las mejillas y la barba, de un ceniza claro; la garganta y la parte superior del pecho, de color rosa brillante; y las patas negras. Éste era el único ejemplar que vimos en el país. Las otras especies eran de Muscicapa Coronata (Cazador de moscas y de cabeza redonda. Shaw, vol. V, lám. 13). Es muy común por todo Yucatán. El Muscicapa Sulphuratus no es raro; el del M. Barbata es bastante común; y el M. Ferox, muy frecuente. Del género Sylvia obtuvimos una de plumaje joven, y por esto no estamos seguros de si es nuevo o no. Del género Caprimulgus conseguimos una especie, pero en tal mal estado que no pudimos hacer nada. Del género Columba capturamos dos especies, una de las cuales tenía el plumaje tan imperfecto, que no pudimos dar sus características. La otra se parecía mucho a la Paloma azul (Columba Caerulea. Ind. Orn., vol. II, p. 601). Ambas, comunes en Yucatán. Del género Meleagris conseguimos una especie (Meleagris Ocellata), el pavo moteado, Cuv. Este magnífico pájaro es común en todo Yucatán.

Del género Penélope obtuvimos dos especies; una es el Guan con cresta (P. Crestata. Ind. Orn., vol. II, p. 619). Son denominados kosh por los nativos; el único ejemplar que vimos se lo dio al Dr. Cabot el hermano del padrecito de Ticul, y aún estaba vivo en noviembre de 1842. La otra especie es el Penélope, o Phasianus Paragua (Ind. Orn., vol. II, p. 632). Son comunes en todas partes de Yucatán, donde son conocidos como chachalacha, por el ruido que hacen completamente asombroso, y los indios también lo llaman bach. Tienen una interesante distribución de la tráquea, que pasa por debajo de la superficie externa de los músculos, entre éstas y la piel, en un gran vuelta baja hasta el pubis, y luego pasa al otro lado subiendo hasta entrar al tórax. Del género Crax capturamos dos especies: el Guaco rojo (Crax Rubra. Lin., vol. I, p. 270), y el C. Globicera (Guaco Globoso). Se encuentra por todo el país y son llamados kambool por los nativos. Del género Tinamus conseguimos una especie el Tinamou jaspeado (T. Variegatus). Son bastante comunes en Yucatán, donde los nativos les llaman perdices. En muchos casos los tienen domesticados y son muy prácticos para destruir escorpiones, etc. Del género Ortyx obtuvimos una especie, que en cuanto a su plumaje y tamaño no ha sido descrita, pero tiene las mismas señales, costumbres, etc., que nuestra codorniz o perdiz. Es más pequeña; la garganta del macho es negro azabache y la mayoría de las marcas son diferentes, aunque tiene un aspecto general parecido al Ortyx o Perdix Virginianus.

Son muy numerosas en todo Yucatán. Del género Cancroma capturamos una especie, el Pico de Bote Ceniciento, que fue muerto en el cenote de Chichén. Del género Jacana también capturamos una especie, la Jacana mutante (Parra o Jacana Variabilis. Ind. Orn., vol. I, p. 763). Muerto en Uxmal en una de las pequeñas aguadas, y fue el único ejemplar que vimos en el país. Del género Gallinula, el Dr. Cabot consiguió dos especies, la Cayena Gallinula (G. Cayanensis. Ind. Orn., vol. II, p. 767) y la Gallinula de abdomen negro (G. Ruficollis. Ind. Orn., vol. II, página 767). Del Abadejo de pico largo sólo vimos un ejemplar. El quetzal de cabeza violeta era más común, y capturamos varios en diferentes lugares. Además de los pájaros enumerados más arriba, la lista siguiente comprende aquéllos que conseguimos en Yucatán, y que también se han encontrado en los Estados Unidos, y han sido bien descritos por diferentes naturalistas.

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