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Datos principales


Desarrollo


Bernal Díaz del Castillo: La historia de su "Historia" 57 Prólogo 61 I En qué tiempo salí de Castilla, y lo que me acaeció 63 II Del descubrimiento de Yucatán y de un rencuentro de guerra que tuvimos con los naturales 65 III Del descubrimiento de Campeche 69 IV Cómo desembarcamos en una bahía donde había maizales, cerca del puerto de Potonchan, y de las guerras que nos dieron 72 V Cómo acordamos de nos volver a la isla de Cuba, y de la gran sed y trabajos que tuvimos hasta llegar al puerto de la Habana 74 VI Cómo desembarcamos en la bahía de la Florida veinte sol- dados, con nosotros el piloto Alaminos, para buscar agua, y de la guerra que allí nos dieron los naturales de aquella tierra, y lo que más pasó hasta volver a la Habana 76 VII De los trabajos que tuve para llegar a una villa que se dice la Trinidad 80 VIII Cómo Diego Velázquez, gobernador de Cuba, envió otra armada a la tierra que descubrimos 83 IX De cómo vinimos a desembarcar a Champoton 87 X Cómo seguimos nuestro viaje y entramos en Boca de Términos, que entonces le pusimos este nombre 88 XI Cómo llegamos al río de Tabasco, que llaman de Grijalba, y lo que allá nos acaeció 89 XII Cómo vimos el pueblo del Aguayaluco, que pusimos por nombre La Rambla 92 XIII Cómo llegamos a un río que pusimos por nombre río de Banderas, e rescatamos catorce mil pesos 93 XIV Cómo llegamos al puerto de San Juan de Ulúa 96 XV Cómo Diego Velázquez, gobernador de la isla de Cuba, envió un navío pequeño en nuestra busca 98 XVI De lo que nos sucedió costeando las sierras de Tustla y de Tuspa 99 XVII Cómo Diego Velázquez envió a Castilla a su procu- rador 103 XVIII De algunas advertencias acerca de lo que escribe Francisco López de Gómara, mal informado, en su historia 104 XIX Cómo vinimos otra vez con otra armada a las tierras nuevamente descubiertas, y por capitán de la armada Hernando Cortés, que después fue marqués del Valle y tuvo otros ditados, y de las contrariedades que hubo para le estorbar que no fuese capitán 108 XX De las cosas que hizo y entendió el capitán Hernando Cortés después que fue elegido por capitán, como dicho es 110 XXI De lo que Cortés hizo desque llegó a la villa de la Trini- dad, y de los caballeros y soldados que allí nos juntamos para ir en su compañía, y de lo que más le avino.

......... 113 XXII Cómo el gobernador Diego Velázquez envió dos criados suyos en posta a la villa de la Trinidad con poderes y man- damientos para revocar a Cortés el poder de ser capitán y tomarle la armada; y lo que pasó diré delante 115 XXIII Cómo el capitán Hernando Cortés se embarcó con todos los demás caballeros y. soldados para ir por la banda del sur al puerto de la Habana, y envió otro navío por la banda del norte al mismo puerto, y lo que más le acaeció 117 XXIV Cómo Diego Velázquez envió a un su criado que se decía Gaspar de Garnica, con mandamientos y provi- siones para que en todo caso se prendiese a Cortés y se le tomase el armada, y lo que sobre ello se hizo 122 XXV Cómo Cortés se hizo a la vela con toda su compañía de caballeros y soldados para la isla de Cozumel, y lo que allí le avino 123 XXVI Cómo Cortés mandó hacer alarde de todo su ejército, y de lo que más nos avino 125 XXVII Cómo Cortés supo de dos españoles que estaban en poder de indios en la punta de Cotoche,, y lo que sobre ello se hizo 126 XXVIII Cómo Cortés repartió los navíos y señaló capitanes para ir en ellos, y asimismo se dio la instrucción de lo que habían de hacer a los pilotos, y las señales de los faroles de noche, y otras cosas que nos avino 130 XXIX Cómo el español que estaba en poder de los indios, que se llamaba Jerónimo de Aguilar, supo cómo habíamos arribado a Cozumel, Y se vino a nosotros, y lo que más pasó 131 XXX Cómo nos tomamos a embarcar y nos hicimos a la vela para el río de Grijalva, y lo que nos avino en el viaje 134 XXXI Cómo llegamos al río de Grijalva, que en la lengua de indios llaman Tabasco, y de lo que más con ellos pasamos 137 XXXII Cómo mandó Cortés a todos los capitanes que fuesen con cada cien soldados a ver la tierra adentro, y lo que sobre ello nos acaeció 140 XXXIII Cómo Cortés mandó que para otro día nos aparejáse- mos todos para ir en busca de los escuadrones guerreros, y mandó sacar los caballos de los navíos, y lo que más nos avino en la batalla que con ellos tuvimos 143 XXXIV Cómo nos dieron guerra todos los caciques de Tabasco y sus provincias, y lo que sobre ello sucedió 144 XXXV Cómo envió Cortés a llamar a todos los caciques de aquellas provincias, y lo que sobre ello se hizo 147 XXXVI Cómo vinieron todos los caciques e calachionis del río de Grijalva y trajeron un presente, y lo que sobre ello pasó 150 XXXVII Cómo doña Marina era cacica e hija de grandes señores, y señora de pueblos y vasallos, y de la manera que fue traída a Tabasco 155 XXXVIII Cómo llegamos con todos los navíos a San Juan de Ulúa, y lo que allí pasamos 157 XXXIX Cómo fue Tendile a hablar a su señor Montezuma y llevar el presente, y lo que hicimos en nuestro real 162 XL Cómo Cortés envió a buscar otro puerto y asiento para poblar y lo que sobre ello se hizo 164 XLI Delo que se hizo sobre el rescatar del oro, y de otras cosas que en el real pasaron 167 XLII Cómo, alzamos a Hernando Cortés por capitán gene- ral y justicia mayor hasta que su majestad en ello man- dase lo que fuese servido, y lo que en ello se hizo 171 XLIII Cómo la parcialidad de Diego Velázquez perturbaba el poder que habíamos dado a Cortés, y lo que sobre ello se hizo 174 XLIV Cómo fue ordenado de enviar a Pedro de Alvarado la tierra adentro a buscar maíz y bastimentos, y lo que más pasó 176 XLV Cómo entramos en Cempoal, que en aquella sazón era muy buena población, y lo que allí pasamos 178 XLVI Cómo entramos en Quiahuistlán, que era pueblo puesto en fortaleza, y nos acogieron de paz 181 XLVII Cómo Cortés mandó que prendiesen aquellos cinco recaudadores de Montezuma, y mandó que dende allí adelante no obedeciesen ni diesen tributo, y la rebelión que entonces se ordenó contra Montezuma 184 XLVIII Cómo acordamos de poblar la Villa Rica de la Veracruz, y de hacer una fortaleza en unos prados junto a unas salinas y cerca del puerto del nombre feo, donde estaban anclados nuestros navíos, y lo que allí se hizo 187 XLIX Cómo vino el cacique gordo y otros principales a quejarse delante de Cortés cómo en un pueblo fuerte, que se decía Cingapacinga, estaban guarniciones de mexicanos y les hacían mucho daño, y lo que sobre ello se hizo 189 L Cómo ciertos soldados de la parcialidad del Diego Velázquez, viendo que de hecho queríamos poblar y co- menzamos a pacificar pueblos, dijeron que no querían ir a ninguna entrada, sino volverse a la isla de Cuba 191 LI De lo que nos acaeció en Cingapacinga, y cómo a la vuelta que volvimos por Cempoal les derrocamos sus ídolos, y otras cosas que pasaron 193 LII Cómo Cortés mandó hacer un altar y se puso una imagen de nuestra señora y una cruz, y se dijo misa y se bautizaron las ocho indias 198 LIII Cómo llegamos a nuestra Villa Rica de la Veracruz, y lo que allí pasó 201 LIV De la relación y carta que escribimos a su majestad con nuestros procuradores Alonso Hernández Puerto- carrero y Francisco de Montejo, la cual carta iba firmada de algunos capitanes y soldados 203 LV Cómo Diego Velázquez, gobernador de Cuba, supo por cartas muy por cierto que enviábamos procuradores con embajadas y presentes a nuestro rey, y lo que sobre ello se hizo 206 LVI Cómo nuestros procuradores con buen tiempo desembocaron la canal de Bahama y en pocos días llegaron a Castilla, y lo que en la corte les sucedió 209 LVII Cómo después que partieron nuestros embajadores para su majestad con todo el Oro y cartas y relaciones: de lo que en el real se hizo, y la justicia que Cortés mandó hacer 212 LVIII Cómo acordamos de ir a México, y antes que partiése- mos dar con todos los navíos al través, y lo que pasó; y esto de dar con los navíos al través fue por consejo e acuerdo de todos nosotros los que éramos amigos de Cortés 214 LIX De un razonamiento que Cortés nos hizo después de haber dado con los navíos al través, y cómo aprestamos nuestra ida para México 215 LX Cómo Cortés fue adonde estaba surto el navío, y prendimos seis soldados y marineros que del navío hubimos, y lo que sobre ello pasó 217 LXI Cómo ordenamos de ir a la ciudad de México, y por consejo del cacique fuimos por Tlascala, y de lo que nos acaeció así de rencuentros de guerra como de otras cosas 220 LXII Cómo se determinó que fuésemos por Tlascala, y les enviábamos mensajeros para que tuviesen por bien nuestra ida por su tierra, y cómo prendieron a los mensa- jeros, y lo que más se hizo 225 LXIII De las guerras y batallas muy peligrosas que tuvimos con los tlascaltecas, y de lo que más pasó 229 LXIV Cómo tuvimos nuestro real asentado en unos pueblos y caseríos que se dicen Teoacingo o Teuacingo, y lo que allí hicimos 232 LXV De la gran batalla que hubimos con el poder de los tlascaltecas, y quiso Dios nuestro señor darnos victoria, y lo que más pasó 234 LXVI Cómo otro día enviamos mensajeros a los caciques de Tlascala rogándoles con la paz, y lo que sobre ellos hicieron 237 LXVII Cómo tornamos a enviar mensajeros a los caciques de Tlascala para que vengan de paz, y lo que sobre ello hicieron y acordaron 241 LXVIII Cómo acordamos de ir a un pueblo que estaba cerca de nuestro real, y lo que sobre ello se hizo 244 LXIX Cómo después que volvimos con Cortés de Zumpancingo, hallamos en nuestro real ciertas pláticas, y lo que Cortés respondió a ellas 246 LXX Cómo el capitán Xicotenga tenía apercibidos veinte mil hombres guerreros escogidos, para dar en nuestro real, y lo que sobre ello se hizo 251 LXXI Cómo vinieron a nuestro real los cuatro principales que habían enviado a tratar paces, y el razonamiento que hicieron, y lo que más pasó 253 LXXII Cómo vinieron a nuestro real embajadores de Montezuma, gran señor de México, y lo que dijo, y lo que nos avino 256 LXXIII Cómo vino Xicotenga, capitán general de Tlascala; a entender en las paces, y lo que dijo, y lo que nos avino 257 LXXIV Cómo vinieron a nuestro real los caciques viejos de Tlascala a rogar a Cortés y a todos nosotros que luego nos fuésemos con ellos a su ciudad, y lo que sobre ello pasó 262 LXXV Cómo fuimos a la ciudad de Tlascala, y lo que los caciques viejos hicieron, de un presente que nos dieron, y cómo trajeron sus hijas y sobrinas, y lo que más pasó 264 LXXVI Cómo se dijo misa estando presentes muchos caciques, y de un presente que trajeron los caciques viejos 266 LXXVII Cómo trajeron las hijas a presentar a Cortés y a todos nosotros, y lo que sobre ello se hizo 268 LXXVIII Cómo Cortés preguntó a Mase-Escaci e a Xicotenga por las cosas de México, y lo que en relación dijeron 271 LXXIX Cómo acordó nuestro capitán Hernando Cortés con todos nuestros capitanes y soldados que fuésemos a México, y lo que sobre ello pasó.

276 LXXX Cómo el gran Montezuma envió cuatro principales, hombres de mucha cuenta, con un presente de oro y mantas, y lo que dijeron a nuestro capitán 279 LXXXI Cómo enviaron los de Cholula cuatro indios de poca valía a disculparse por no haber venido a Tlascala, y lo que sobre ello pasó 281 LXXXII Cómo fuimos a la ciudad de Cholula, y del gran recibi- miento que nos hicieron 282 LXXXIII Cómo tenían concertado en esta ciudad de Cholula de nos matar por mandado de Montezuma, y lo que sobre ellos pasó 285 LXXXIV De ciertas pláticas e mensajeros que enviamos al gran Montezuma 298 LXXXV Cómo el gran Montezuma envió un presente de oro, y lo que envió a decir, y cómo acordamos ir camino de México, y lo que más acaeció 300 LXXXVI Cómo comenzamos a caminar para la ciudad de México, y de lo que en el camino nos avino, y lo que Montezuma envió a decir 303 LXXXVII Cómo el gran Montezuma nos envió otros embajadores con un presente de oro y mantas, y lo que dijeron a Cortes, y lo que les respondió 307 LXXXVIII Del gran e solemne recibimiento que nos hizo el gran Montezuma a Cortés y a todos nosotros en la entrada de la gran ciudad de México 312 LXXXIX Cómo el gran Montezuma vino a nuestros aposentos con muchos caciques que le acompañaban, e la plática que tuvo con nuestro capitán 316 XC Cómo luego otro día fue nuestro capitán a ver al gran Montezuma y de ciertas pláticas que tuvieron 318 XCI De la manera e persona del gran Montezuma, y de cuan gran señor era 322 XCII Cómo nuestro capitán salió a ver la ciudad de México y el Tatelulco, que es la plaza mayor, y el gran cu de su Huichilobos,y lo que más pasó 329 XCIII Cómo hicimos nuestra iglesia y altar en nuestro aposento, y una cruz fuera del aposento, y lo que más pasamos, y hallamos la sala y recámara del tesoro del padre de Montezuma, y cómo se acordó prender al Montezuma 340 XCIV Cómo fue la batalla que dieron los capitanes mexicanos a Juan de Escalante, y cómo le mataron a él y a otros seis soldados, y muchos amigos indios totonaques que también allí murieron 344 XCV De la prisión de Montezuma, y lo que sobre ello se hizo 347 XCVI Cómo nuestro Cortés envió a la Villa Rica por teniente y capitán a un hidalgo que se decía Alonso de Grado, en lugar del alguacil mayor Juan de Escalante, y el alguacilazgo mayor se le dio a Gonzalo de Sandoval, y desde entonces fue el alguacil mayor; y lo que después pasó diré adelante 353 XCVII Cómo estando el gran Montezuma preso, siempre Cortés y todos nuestros soldados le festejábamos y regocijábamos, y aun se le dio licencia para ir a sus cues 356 XCVIII Cómo Cortés mandó hacer dos bergantines de mucho sostén e veleros para andar en la laguna; y cómo el gran Montezuma dijo a Cortés que le diese licencia para ir a hacer oración a sus templos, y lo que Cortés dijo, y cómo le dio licencia 360 XCIX Cómo echamos los dos bergantines al agua, y cómo el gran Montezuma dijo que quería ir a caza; y fue en los bergantines hasta un peñol donde había muchos venados y caza que no entraba a cazar en él persona ninguna, con grave pena 362 C Cómo los sobrinos del grande Montezuma ana daban convocando e trayendo a sí las voluntades de otros señores para venir a México a sacar de la prisión al gran Montezuma y echamos de la ciudad 365 CI Cómo el gran Montezuma con muchos caciques y principales de la comarca dieron la obediencia a su majestad, y de otras cosas que sobre ello pasaron 371 CII Cómo nuestro Cortés procuró de saber de las minas de oro, y de qué calidad eran, y asimismo en qué ríos estaban, y qué puertos para navíos desde lo de Pánuco hasta lo de Tabasco, especialmente el río grande de Guazacualco, y lo que sobre ello pasó 373 CIII Cómo volvieron los capitanes que nuestro capitán envió a ver las minas e a sondear el puerto e río de Guazacualco 375 CIV Cómo Cortés dijo al gran Montezuma que mandase a todos los caciques que tributasen a su majestad, pues comúnmente sabían que tenían oro, y lo que sobre ello se hizo 379 CV Cómo se repartió el oro que hubimos, así de lo que dio el gran Montezuma, como de lo que se recogió de los pueblos, y de lo que sobre ello acaeció a un soldado 382 CVI Cómo hubieron palabras Juan Velázquez de León y el tesorero Gregorio Mejía sobre el oro que faltaba de los montones antes que se fundiese, y lo que Cortés hizo sobre ello 385 CVII Cómo el gran Montezuma dijo a Cortés que le quería dar una hija de las suyas para que se casase con ella, y lo que Cortés le respondió, y todavía la tomó, y la servían y honraban como hija de tal señor 387 CVIII Cómo el gran Montezuma dijo a nuestro capitán Cortés que se saliese de México con todos los soldados, porque se querían levantar todos los caciques y papas y darnos guerra hasta matarnos, porque así estaba acor- dado y dado consejo por sus ídolos; y lo que Cortés sobre ello hizo 389 CIX Cómo Diego Velázquez, gobernador de Cuba, dio gran priesa por enviar su armada contra nosotros, y en ella por capitán general a Pánfilo de Narváez, y cómo vino en su compañía el licenciado Lucas Vázquez de Aillón, oidor de la real audiencia de Santo Domingo, y lo que sobre ello se hizo 393 CX Cómo Pánfilo de Narváez llegó al puerto de San Juan de Ulúa, que se dice la Veracruz, con toda su armada, y lo que le sucedió 395 CXI Cómo Pánfilo de Narváez envió con cinco personas de su armada a requerir a Gonzalo de Sandoval, que estaba por capitán en la Villa-Rica, que se diese luego con todos los vecinos, y lo que sobre ello pasó 398 CXII Cómo Cortés, después de bien informado de quién era capitán, y quién y cuántos venían en la armada, y de los pertrechos de guerra que traía, y de los tres nuestros falsos soldados que a Narváez se pasaron, escribió al capitán e a otros sus amigos, especialmente a Andrés de Duero, secretario del Diego Velázquez; y también supo cómo Montezuma enviaba oro y ropa al Narváez, y las palabras que le envió a decir el Narváez al Monte- zuma, y de cómo venía en aquella armada el licenciado Lucas Vázquez de Aillón, oidor de la audiencia de Santo Domingo, e la instrucción que traían 401 CXIII Cómo hubieron palabras el capitán Pánfilo de Narváez y el oidor Lucas Vázquez de Aillón, y el Narváez le mandó prender y le envió en un navío preso a Cuba o a Castilla, y lo que sobre ello avino 404 CXIV Cómo Narváez con todo su ejército se vino a un pueblo que se dice Cempoal, e concierto que en él hizo, e lo que nosotros hicimos estando en la ciudad de México, e cómo acordamos de ir sobre Narváez 406 CXV Cómo el gran Montezuma preguntó a Cortés que cómo quería ir sobre el Narváez, siendo los que traía doblados más que nosotros, y que le pesaría si nos viniese algún mal 409 CXVI Cómo acordó Cortés con todos nuestros capitanes y soldados que tornásemos a enviar al real de Narváez al fraile de la Merced, que era muy sagaz y de buenos medios, y que se hiciese muy servidor del Narváez, e que se mostrase favorable a su parte más que no a la de Cortés, e que secretamente convocase al artillero que se decía Rodrigo Martín e a otro artillero que se decía Usagre, e que hablase con Andrés de Duero para que viniese a verse con Cortés; e que otra carta que escribié- semos al Narváez que mirase que se la diese en sus manos, e lo que en tal caso convenía, e que tuviese mucha advertencia; y para esto se llevó mucha cantidad de tejuelos e cadenas de oro para repartir 414 CXVII Cómo el fraile de la Merced fue a Cempoal, adonde es- taba el Narváez e todos sus capitanes, y lo que pasó con ellos, y les dio la carta 416 CXVIII Cómo en nuestro real hicimos alarde de los soldados que éramos, y cómo trajeron doscientas y cincuentas picas muy largas, con unos hierros de cobre cada una, que Cortés había mandado hacer en unos pueblos que se dicen los chinantecas, y nos imponíamos cómo habíamos de jugar dellas para derrocar la gente de a caballo que tenía Narváez, y otras cosas que en el real pasaron 419 CXIX Cómo vino Andrés de Duero a nuestro real y el soldado Usagre y dos indios de Cuba, naborías del Duero, y quién era el Duero y a lo que venía, y lo que tuvimos por cierto y lo que se concertó 420 CXX Cómo llegó Juan Velázquez de León y el mozo de espue- las que se decía Juan del Río al real de Narváez, y lo que en él pasó 423 CXXI De lo que se hizo en el real de Narváez después que de allí salieron nuestros embajadores 429 CXXII Del concierto y orden que se dio en nuestro real para ir contra Narváez, y el razonamiento que Cortés nos hizo, y lo que respondimos 431 CXXIII Cómo después de desbaratado Narváez según y de la manera que he dicho, vinieron los indios de Chinanta que Cortés había enviado a llamar, y de otras cosas que pasaron 441 CXXIV Cómo Cortés envió al puerto al capitán Francisco de Lugo, y en su compañía dos soldados que habían sido maestres de hacer navíos, para que luego trajese allí a Cempoal todos los maestres y pilotos de los navíos y flota de Narváez, y que les sacasen las velas y timones e agujas, porque no fuesen a dar mandado a la isla de Cuba a Diego Velázquez de lo acaecido, y cómo puso almirante de la mar 442 CXXV Cómo fuimos a grandes jornadas, así Cortés con todos sus capitanes como todos los de Narváez, excepto Pánfilo de Narváez y Salvatierra, que quedaban presos 447 CXXVI Cómo nos dieron guerra en México, y los combates que nos daban, y otras cosas que pasamos 451 CXXVII Desque fue muerto el gran Montezuma, acordó Cortés de hacerlo saber a sus capitanes y principales que nos daban guerra, y lo que más sobre ello pasó 460 CXXVIII Cómo acordamos de nos ir huyendo de México, y lo que sobre ello se hizo 462 CXXIX Cómo fuimos a la cabecera y mayor pueblo de Tlascala, y lo que allí pasamos 477 CXXX Cómo fuimos a la provincia de Tepeaca, y lo que en ella hicimos; y otras cosas que pasaron 485 CXXXI Cómo vino un navío de Cuba que enviaba Diego Veláz- quez, e venía en él por capitán Pedro Barba, y la manera que el almirante que dejó nuestro Cortés por guarda de la mar tenía para los prender, y es desta manera 489 CXXXII Cómo los de Guacachula vinieron a demandar favor a Cortés sobre que los ejércitos mexicanos los trataban mal y los robaban, y lo que sobre ello se hizo 492 CXXXIII Cómo aportó al peñol y puerto que está junto a la Villa-Rica un navío de los de Francisco Garay, que había nviado a poblar el río Pánuco, y lo que sobre ello más pasó 496 CXXXIV Cómo envió Cortés a Gonzalo de Sandoval a pacificar los pueblos de Xalacingo y Zacatamí, y llevó doscientos soldados y veinte de a caballo y doce ballesteros, y para que supiese qué españoles mataron en ellos, y que mirase qué armas les había tomado y qué tierra era, y les demandase el oro que robaron, y de lo que más en ello pasó 499 CXXXV Cómo se recogieron todas las mujeres y esclavos de todo nuestro real que habíamos habido en aquello de Tepeaca y Cachula, Tacamachalco y en Castilblanco y en sus tierras, para que se herrasen con el hierro en nombre de su majestad, y lo que sobre ello pasó 503 CXXXVI Cómo demandaron licencia a Cortés los capitanes y personas más principales de los que Narváez había traído en su compañía para se volver a la isla de Cuba, y Cortés se la dio y se fueron.

Y de cómo despachó Cortés embajadores para Castilla y para Santo Domingo Y Jamaica, y lo que sobre cada cosa acaeció 506 CXXXVII Cómo caminamos con todo nuestro ejército camino de la ciudad de Tezcuco, y lo que en el camino nos avino, y otras cosas que pasaron 513 CXXXVIII Cómo fuimos a Iztapalapa con Cortés, y llevó en su com- pañía a Cristóbal de Olí y a Pedro de Alvarado, y quedó Gonzalo de Sandoval por guarda de Tezcuco, y lo que nos acaeció en la toma de aquel pueblo 520 CXXXIX Cómo vinieron tres pueblos comarcanos a Tezcuco a demandar paces y perdón de las guerras pasadas y muertes de españoles, y los descargos que daban sobre ello, y cómo fue Gonzalo de Sandoval a Tamanalco en su socorro contra mexicanos, y lo que más pasó 522 CXL Cómo fue Gonzalo de Sandoval a Tlascala por la madera de los bergantines, y lo que más en el camino hizo en un pueblo que le pusimos por nombre el Pueblo- Morisco 529 CXLI Cómo nuestro capitán Cortés fue a una entrada al pueblo de Saltocan, que está en la ciudad de México obra de seis leguas, puesto y poblado en la laguna, y dende allí a otros pueblos; y lo que en el camino pasó diré adelante 534

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